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Fobia escolar

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Hoy hablamos sobre las fobias en los niños, en concreto una de las fobias más frecuentes en la infancia que tiene que ver con la fobia a ir al colegio o fobia escolar. Este acontecimiento puede causar preocupación en los padres por el desconocimiento de lo que esto pueda ocasionar en su hijo. En este artículo os explicaremos cómo detectarla y qué hacer para que este problema no se cronifique.

La fobia escolar es el temor intenso que sufren algunos niños en relación a ir al colegio caracterizándose por un fuerte rechazo al colegio lo que en consecuencia produce faltas considerables perdiendo el niño el hábito diario de la escuela.

Puedes identificarlo si tu hijo/a tiene una actitud negativista ante esta situación, tiene reacciones de temor, se queja de dolores en diferentes partes del cuerpo o se encuentra siempre de mal humor.

Es importante llevar cuidado, ya que porque durante algunos días tu hijo manifieste estos síntomas no significa que padezca fobia escolar. Pero sí os puede ayudar a despertar y poneros alerta.

Por otro lado, hay varios factores ambientales que podrían facilitar la aparición de esta problemática:

  • Miedo o amenazas del profesor
  • Cambio de colegio
  • Muerte de alguno de los padres
  • Enfermedad o accidente en el niño que le obliga a estar alejado del colegio durante un periodo de tiempo
  • Problema de asertividad en el niño y en los padres

En cuanto a qué podemos hacer para que este problema no se cronifique, digamos que una parte importante consiste en no permitir que el no ir al colegio se convierta en un hábito, en ocasiones conseguir esto puede ser muy difícil e incluso imposible sin una ayuda externa, por lo tanto, existen diferentes tipo de terapias para ayudar a los padres y orientarles en el mejor camino posible.

Entre las terapias útiles para este tipo de problemas encontramos la terapia cognitivo-conductual que ayuda al niño a modificar sus pensamientos negativos distorsionados y ser capaz de afrontar esta situación estresante de otra manera. Se le enseña a afrontar las situaciones que le provocan malestar y nerviosismo, utilizando para ello la ayuda y colaboración tanto de los padres como de los profesores.

Para ello Clínica Guillén está a vuestra disposición, cualquier duda o cuestión al respecto, pautas para ayudar al niño, no dudéis en poneros en contacto con nosotros.

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Psicología: 626117356      victoria@psicologia-psiquiatria.com

Psiquiatría: 675145329    mariano@psicologia-psiquiatria.com

Fobia escolar

Miedos infantiles

By | Niños | No Comments

El miedo se considera una reacción normal, básica y constante en el desarrollo humano, teniendo un importante valor funcional y adaptativo. Si nos centramos en los niños esto es incluso más cierto, ya que el miedo en los niños forma parte del desarrollo normal, siendo los miedos infantiles pasajeros y temporales. Estos miedos suelen estar relacionados con etapas evolutivas, por lo que es normal encontrar ciertos miedos en ciertas edades, además es importante destacar que estos miedos no causan interferencia en el funcionamiento normal del niño, y que además juegan un importante papel ya que dotan al niño de habilidades para hacer frente a situaciones vitales estresantes, produciendo el desarrollo de habilidades de afrontamiento, útiles para salir airoso de diferentes situaciones de la vida.

Por tanto, es importante diferenciar estos miedos normales y evolutivos de los miedos patológicos o fobias, pudiendo estas últimas persistir durante años, incluso en la edad adulta.

A lo largo de la evolución, no sólo cambia el estímulo que provoca la reacción de temor sino también las manifestaciones de tal emoción, es decir cómo expresamos ese miedo.

Sabemos que en los primeros meses, el niño responde con malestar, gritos, llantos. Entre los 8 y los 12 meses ya es capaz de discriminar entre aquellos estímulos familiares de los extraños y aparece por tanto, el miedo a los extraños, como por esta época ya pueden caminar las respuestas de miedo se manifiestan por conductas de evitación de los estímulos y aproximación a la madre.

A partir de los 2 años suele aparecer el miedo a los animales, a la oscuridad y a los cambios en el entorno personal, estos miedos suelen tener una importante repercusión durante los años preescolares.

A los 6 años, conforme el niño va dominando el lenguaje y las operaciones simbólicas va apareciendo el miedo a seres imaginarios y a quedarse solo.

Entre los 7-9 años el niño es capaz de recordar experiencias vividas y anticipar posibles peligros, y los miedos que aparecen suelen centrarse en el daño físico, el fracaso, y el ridículo.

A partir de los 10-12 años los miedos se van a centrar en el juicio de los demás, daño físico y problemas familiares.

En la adolescencia, los miedos predominantes son de tipo social, en torno a las relaciones interpersonales y acerca de la propia estima e imagen.

Todos estos, por tanto son miedos naturales y evolutivos en todos los seres humanos, por otro lado, las fobias consisten en una forma especial de miedo caracterizado por ser desproporcionado respecto a la situación, irracional, es decir, no se puede explicar, queda fuera del control voluntario de la persona, y lleva a emitir respuestas de evitación, persistiendo la reacción de temor durante largos periodos de tiempo, al menos 6 meses. Las fobias por tanto, son reacciones desadaptativas y no corresponden a la edad evolutiva de la persona interfiriendo además negativamente en la vida de la persona.

La psicología infantil es muy importante para un adecuado desarrollo posterior de las personas, y para prevenir posibles problemas futuros antes de que ocurran, dotando a las personas de habilidades para superar cualquier obstáculo que la vida les vaya poniendo.

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 MiedosInfantiles

 

 

TDAH

By | Niños | 5 Comments

TDAH, ¿Una moda?

Nunca para quieto; siempre está haciendo algo.

No piensa antes de actuar.

No va bien en el colegio, está por detrás de la media de su clase.

Nunca presta atención a lo que le digo.

Todo este tipo de preocupaciones que los padres transmiten, y en muchas ocasiones los profesores, son las dificultades principales que presentan los niños con Trastorno por déficit de atención e hiperactividad: TDAH.

Solamente unos pocos trastornos en niños y adolescentes han acaparado tanta atención pública y han estado rodeados de tanta controversia como el TDAH, llegando incluso a plantear que el TDAH era una invención. A día de hoy, hay muchas cosas que no están claras, lo que sí está claro es que esta problemática está causando mucho sufrimiento en muchas familias actuales, y que por tanto, es nuestra tarea poner remedio.

En cuanto a las manifestaciones principales podríamos enumerar:

  1. Déficit de atención: Los padres indican que estos niños, comparados con iguales, pasan rápidamente de una tarea a otra, y no prestan atención a lo que se les dice. Los profesores se quejan de falta de concentración, de conductas que no tienen que ver con las tareas que están haciendo y de falta de atención a las instrucciones que se le dan. Una de las dimensiones de la atención es la atención selectiva, es decir, la capacidad de atender a los estímulos importantes del entorno e ignorar los que no son importantes. Estudios indican que la introducción de estímulos irrelevantes distrae la atención de los niños con TDAH, especialmente si los estímulos son novedosos o llamativos y las tareas son aburridas, desagradables o difíciles. También se ha estudiado la atención mantenida, que se refiere a prestar atención a una tarea durante un periodo de tiempo. Las conductas que no tienen que ver con lo que se está haciendo, tanto en el colegio como en casa, podrían reflejar problemas para mantener la atención.
  2. Hiperactividad: Los problemas motores en este trastorno incluyen tanto un exceso de actividad como una actividad inoportuna. Suele decirse que los niños con TDAH no paran de moverse, son nerviosos, inquietos, se mueven mucho. La mayoría de ellos además suelen tener con cierta frecuencia pequeños accidentes, así como accidentes más graves en otras ocasiones.  Estos niños, parecen tener problemas para regular sus acciones según los deseos de otras personas o las demandas de la situación concreta.
  3. Impulsividad: Lo esencial en la impulsividad es una deficiencia en la inhibición de la conducta, manifestada como “actuar sin pensar”. El niño parece incapaz de controlar su conducta y demorar la gratificación, lo que lleva a juzgar al niño como maleducado, perezoso, descuidado.

Además de estos tres componentes centrales, las personas que sufren TDAH, sufren otra serie de problemas adicionales como problemas de aprendizaje, conductas perturbadoras y disociales, inconsciencia, baja autoestima, depresión, ansiedad, problemas sociales, etc. No obstante, quizá uno de los problemas más vinculados con el TDAH sea los problemas escolares, sociales y de conducta.

En cuanto a la Etiología no existe un único factor que sea capaz de explicar totalmente el TDAH. Podríamos hablar de un mal funcionamiento biológico,  de anomalías en los neurotransmisores del sistema nervioso central, complicaciones durante el embarazo, nacimiento, así como de factores psicosociales.

En cuanto al tratamiento del TDAH contamos con diferentes formas de tratamiento:

  • Intervenciones cognitivo-conductuales: Donde se usan varias técnicas para que el niño aprenda a autorregularse y autorreforzarse.
  • Medicación: Ayudan al niño a controlar el comportamiento y aumentar la atención.
  • Modificación de conducta: Formación para padres donde aprenden a manejar la desobediencia y la conducta desafiante de sus hijos y gestión del aula donde los profesores y el niño firman un acuerdo escrito especificando la forma en la que se comportará el niño y las contingencias que se producirán.

En definitiva, una combinación de tratamiento suele ser lo más útil y eficaz en el caso de estos pacientes.

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TDAH

 

Emociones

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Muchos creen que la herramienta principal para triunfar en la vida es la inteligencia, pero lo cierto es que, además de este componente de nuestra persona, también somos un cúmulo de emociones, cuya función es interpretar el mundo que nos rodea. Y es que una emoción implica un conjunto de cogniciones, actitudes y creencias que tienen mucha influencia en nuestros pensamientos diarios, las decisiones que tomamos y los pasos que damos a lo largo de los años.

A pesar de lo que se pueda creer, todas las emociones, positivas y negativas cumplen alguna función adaptativa en el ser humano y es por ello que existen.

En la siguiente infografía explicamos brevemente algunas de las funciones de las emociones básicas, como la tristeza, el miedo, que os pueden servir para entender un poco más su utilidad.

Os aconsejamos que os toméis las emociones como avisos de que algo en vuestro ambiente no está funcionando correctamente, lo analicéis y lo dejéis pasar quedándoos con lo que habéis aprendido.

Es cierto que en muchas ocasiones, las emociones negativas se enquistan y es posible que en estos momentos sea necesaria la ayuda de profesionales psicólogos.

Por último, os dejamos una cita que a nosotros personalmente nos gusta mucho.

 

 

Somos un velero en medio del mar,

el timón es nuestra Razón, y nuestras velas

junto con el viento son la pasión que nos impulsa.

Si tenemos solamente timón por más que lo moviéramos

estaríamos estancados en medio del mar,

y si tuviéramos solamente velas,

andaríamos sin rumbo a la deriva.

Por este motivo, razón y pasión,

cerebro y corazón, pensamientos y emociones,

deben ir juntos y en equilibrio, porque nuestra Pasión

da el impulso y nuestra Razón lo guía.”

Kalil Gibran.

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Desarrollo del lenguaje en los niños

By | Niños | No Comments

El desarrollo las habilidades de comunicación es un proceso fascinante desde cualquier punto de vista, y está estrechamente relacionado con el aprendizaje y la cognición.

Entre las habilidades que requiere el lenguaje se encuentran:

  • La capacidad de distinguir y de producir sonidos
  • La capacidad de formar palabras con los sonidos y frases con las palabras
  • La capacidad de extraer el significado del lenguaje y comprender el contexto social en el que se envía el mensaje.

Cuando los niños comienzan a ir al colegio, la gran mayoría ya domina las habilidades elementales, si bien la comunicación continúa perfeccionándose durante muchos años, y en algunas personas incluso durante la edad adulta.

Responder a cómo se adquiere el lenguaje, es una cuestión que pensadores de todos los tiempos han intentado responder. A día de hoy sabemos que naturalmente el sistema biológico está organizado de manera que sea posible el lenguaje y que su desarrollo se debe en gran medida a las influencias sociales. La estimulación social promueve una adquisición pronta del lenguaje.

Finalmente, aunque el desarrollo del lenguaje sea un actividad social está relacionado también con el funcionamiento intelectual por tanto, las dificultades en el lenguaje pueden producir problemas escolares, baja autoestima, aislamiento social entre otros problemas.

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Pensamientos negativos

By | Adultos, Niños | 2 Comments

En nuestro cerebro trabajamos de una manera muy particular: Primero se  produce algún acontecimiento externo a nosotros, después lo percibimos por los sentidos (vista, el tacto, oído, olfato, gusto). Si el acontecimiento que ocurre es interno, como un dolor de estómago, entonces se percibe a través de la propiocepción que es el sentido que nos avisa de las cosas que pasan por nuestro cuerpo. Una vez recogido el acontecimiento, lo procesamos, le dotamos de significado en nuestra mente y en función de qué signifique para nosotros actuamos de una manera u otra (emociones, síntomas físicos y conductas)

Por lo tanto, antes de cualquier emoción, previamente ha tenido que haber un pensamiento que la haya generado, una emoción negativa vendría tras una interpretación negativa de lo que tenemos delante.

Es muy posible que estos pensamientos pasen desapercibidos y nos sintamos mal sin saber por qué. A veces se convierten en pensamientos automáticos que pasan por nuestra mente sin que realicemos ningún esfuerzo para colocarlos allí.

Los pensamientos que generamos pueden guiar nuestra conducta e incluso nuestras emociones. Si son incorrectos pueden llevar a pensamientos negativos que nos hagan tener gran malestar.

En conclusión, para controlar nuestras emociones y sensaciones físicas, y como consecuencia nuestras conductas, podemos intentar ver la realidad de otras maneras. Esto nos permitirá elegir aquella manera de pensar que más nos interese en el momento concreto y que nos haga sentir mejor.

Estas técnicas se aprenden desde la psicología. En muchas ocasiones, debido a nuestra forma de pensar nos encontramos tristes, frustrados, cabreados haciendo las dificultades y problemas más grandes de lo que en realidad son. Aprender a identificar nuestros pensamientos, analizarlos y cambiarlos por otros más adaptativos es uno de los trabajos de los psicólogos.

Para más información, no dude en ponerse en contacto con nosotros.

PensamientosEnemigos

 

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  Victoria Guillén Paredes en Doctoralia

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