DEJAR DE FUMAR

Desde hace años sabemos que la adicción tabáquica es la principal causa de mortalidad y morbilidad de los países desarrollados, prediciendo un gran número de muertes prematuras cada año, unos tres millones en el mundo, de los que corresponden a España unos 50.000 (Montes, Pérez y Gestal, 2004).

A pesar de que en los últimos años venimos asistiendo a un descenso en el consumo de tabaco, fundamentalmente en los varones, todavía fuma en España, siguiendo la Encuesta Nacional de Salud del año 2006, de modo diario u ocasional el 29.9% de las personas de 16 o más años (35.8% varones, 24.3% mujeres) (Ministerio de Sanidad y Consumo, 2008).

La psicología, como ciencia del comportamiento humano, lleva muchas décadas estudiando la adicción al tabaco. Y, también, desarrollando tratamientos eficaces para que las personas puedan dejar de fumar, siendo en muchos casos tratamientos de primera línea.

Fumar tabaco es una conducta que realizan a diario millones y millones de personas en el mundo. Este hábito lleva realizándose desde hace décadas, sin embargo cada vez más gente lucha cada día por abandonar este hábito que a día de hoy se sabe sobradamente que perjudica seriamente la salud del que fuma y de los que lo rodean.

Hoy sabemos que en la combustión del tabaco se producen más de 4000 componentes que se han podido aislar químicamente. Muchos de ellos son cancerígenos (producen directamente cáncer) y otros cocancerígenos (potencian la posibilidad de padecer cáncer). Por tanto, debemos dedicar todo nuestro esfuerzo para que los jóvenes no empiecen a fumar y, a los que fuman, ayudarles a dejarlo.

Hoy día, contamos con distintos abordajes para el tratamiento eficaz de los fumadores, desde el tratamiento psicológico hasta el tratamiento combinado psicológico y farmacológico.

El modelo teórico que subyace al tratamiento psicológico de la conducta de fumar, propone que esta puede ser explicada por tres tipos de factores:

  • Factores sociales (disponibilidad de la sustancia, accesibilidad, publicidad del consumo)
  • Factores psicológicos (reforzamiento positivo y negativo, procesos congestivos asociados al consumo)
  • Dependencia fisiológica de la nicotina y el tabaco.

Estos componentes sociales, fisiológicos y psicológicos explican por qué las personas fuman, han fumado,  o van a empezar a fumar. De esta manera, abordando estas tres áreas podremos conseguir que la persona abandone o no realice esta conducta.

 dependencia tabaco