Trastornos de la eliminación

By 10 noviembre, 2015Niños

TRASTORNOS DE LA ELIMINACIÓN

Dentro de los trastornos de la Eliminación podemos encontrar la Enuresis y la Encopresis.

La Enuresis consiste en la emisión de orina en sitios inapropiados como en la ropa, o en la cama, siendo generalmente de forma involuntaria. Para considerarlo realmente un problema es necesario una continuidad en el tiempo, por tanto, sería necesario que al niño le ocurriera al menos 2 veces por semana durante un periodo de 3 meses consecutivos, o esté causando un deterioro notable en el niño. Para poder diagnosticar este problema sería necesario además que el niño tenga 5 años, ya que anteriormente forma parte del proceso normal de crecimiento del niño.

Podemos clasificar la enuresis en función de la situación en la que aparece el problema:

  1. Nocturna: Es el tipo más frecuente. Suele aparecer en el primer tercio de la noche. Suele ocurrir durante la fase REM.
  2. Diurna: Es más raro, y suele asociarse con ansiedad social o preocupaciones escolares. Es más frecuente en mujeres.
  3. Nocturna y diurna: Cuando ocurre tanto durante el día como durante la noche.

O, en función del curso:

  1. Continua (Primaria): Supone el 85% de los casos de enuresis. El niño en ningún momento ha demostrado que controla sus esfínteres. Más frecuente en varones. Está relacionado con factores de  desarrollo, de aprendizaje, o disyunciones fisiológicas. Elevada tasa de remisiones espontáneas.
  2. Discontinua (Secundaria): Aparece después de que el niño haya logrado el control de la orina, al menos un periodo de 6 meses. Este tipo se asocia más frecuentemente con problemas emocionales o acontecimientos estrenaste. Aparece más frecuentemente en mujeres entre los 5-6 años y la remisión espontánea es menos probable.

Este problema suele ser más frecuente en los varones lo que podría explicarse por el hecho de que las niñas adquieren el control de la orina antes que los niños.

La importancia de una adecuada evaluación es crucial para resolver el problema de forma exitosa, por tanto, durante ese proceso es necesario recabar información sobre la duración, frecuencia, tipo, posibles antecedentes, y consecuentes de los episodios energéticos.

En cuanto al tratamiento el más probado y utilizado es el Método de alarma o pipí-stop, añadiendo a sus méritos el bajo coste y la completa ausencia de efectos secundarios siendo incluso más eficaz cuando le añadimos sobreaprendizaje. Este método consiste en una almohadilla que absorbe la orina que activa el circuito eléctrico que pone en funcionamiento una alarma que despierta al niño y que ha de apagar manualmente.

La Encopresis consiste en la presencia reiterada de heces, ya sea de forma voluntario o involuntaria, y que ocurre en sitios inapropiados. Para hacer un diagnóstico, es necesario que ocurra al menos un episodio al mes y durante un periodo no inferior a 3 meses. Debiendo tener el niño al menos 4 años.

Muchos niños a la edad de 2-3 años han conseguido el control del esfínter vesícula y la gran mayoría ya es capaz de ir al váter antes de los 4 años.

Es un trastorno que ocurre generalmente durante el día, es muy raro por las noches. Además el niño suele ser víctima de bromas de compañeros lo que provoca otras dificultades asociadas.

Podemos clasificar la encopresis en función de que exista o no estreñimiento

  1. Con estreñimiento: Más frecuente
  2. Sin estreñimiento

Otra clasificación puede elaborarse según el curso

  1. Continua (Primaria): El niño nunca antes ha demostrado poseer control
  2. Discontinua (Secundaria): El niño demostró durante un periodo superior a 12 meses el control de sus deposiciones.

Se estima que el 1,5% de los niños presentan encopresis, descendiendo la prevalencia con la edad siendo raro en la adolescencia. Este problema suele ser más frecuente en varones que en mujeres en una proporción de 3 o 4 varones por 1 mujeres.

A diferencia de la enuresis, en la encopresis es muy normal que el niño cuente con otros problemas asociados como conductas de evitación social, trastornos conductuales como el negativista desafiante o disocial, o presente además enuresis.

En cuanto al tratamiento, el entrenamiento en hábitos de defecación, el uso de laxantes para los casos de estreñimiento suelen ser esenciales en el tratamiento. Suelen emplearse tratamientos multicomponentes donde se incluyen técnicas conductuales y métodos médicos.

En Clínica Guillén: Psicología y Psiquiatría ayudamos a las familias a superar esta problemática y ser capaces entre todos de enseñar al niño a controlar estas procesos normales y tan importantes para todos.

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